La obra, escrita por Luis Domínguez e Juan Cacharrón, con el guión y screen play adaptado por Alejandro Pacheco, transporta al espectador al rural gallego de los años 50 a través de la historia de María (interpretada por Arantxa Costas), una mujer que lucha por defender las tierras heredadas de su familia frente a la presión de un terratenente. El molino que da título a la producción se convierte en un símbolo de resistencia y legado generacional, mientras que el propio municipio emerge como un personaje más gracias a la autenticidad de sus espacios y la implicación vecinal.